LA ORDEN DEL TEMPLE EN JEREZ DE LOS CABALLEROS

La Orden del Temple, creada en Jerusalén por nueve caballeros franceses, fue aprobada en el 1118 con el fin primordial de proteger a los peregrinos y de combatir al Islam  tanto en Tierra Santa como en España. Con el tiempo, los monjes templarios fueron atesorando importantes fortunas y privilegios, hechos que provocaron innumerables celos en nobles y monarcas europeos. El Concilio de Vienne, convocado por el Papa Clemente V bajo la presión del rey francés Felipe IV El Hermoso, los excomulga en 1312 siendo acusados de prácticas de herejía, pero en el fondo envidiados por su poder manifiesto.

            Fue el rey Alfonso IX  de León, quién en sus incursiones por la baja Extremadura reconquista la entonces Xerixa a los árabes. La donación que el Rey Leonés hubo de hacer a los Templarios ha de fecharse en 1230. No se posee el documento, pero muy posiblemente se emitió ultimada la ocupación de Badajoz, mayo de ese año, junto al privilegio de cesión a la Iglesia compostelana de la jurisdicción de Mérida y el inmenso territorio que se adjuntaba.

            Es necesario aclarar que, en el proceso reconquistador, la concesión de un territorio no implicaba que este estuviese bajo un control real, sino como se comprueba en muchos otros ejemplos, la donación implicaba la conquista del territorio por parte de los beneficiarios.

            Por ello, la cesión concreta del espacio jerezano a la Orden del Temple tal vez se explique por el deseo de los monarcas, leonés primero y castellano-leonés después, de ir extendiendo sus territorios meridionales y consolidarlos frente a los reinos que los flanqueaban; de ahí que en una zona “marginal” a la Reconquista, como era este territorio frente el andaluz, se confiase su toma a la Orden del Temple, orden militar privilegiada por la Corona de León hasta que la concesiones fueron a recaer mayoritariamente a las ordenes “nacionales” como fueron Alcántara, Santiago y, menor medida, Calatrava. La voluntad del monarca residía en arraigar las zonas fronterizas, que de otro modo estarían carentes de defensas, pues los concejos más próximos quedaban alejados, y más aun si el territorio que nos ocupa dependía del Concejo de Sevilla.

            La importancia de Jerez de los Caballeros, gravitaba en el territorio que constituía un nudo de comunicaciones de primer orden durante la Edad Media, área de control de paso por el río Ardila, y en este sentido la Orden del Temple quedaba satisfecha, pues tendría el control del trasiego hacía los importantes núcleos de Badajoz, Mérida, Córdoba y Sevilla a partir de este punto de confluencia del Medievo.      
       
El poder de Xerez, una vez consolidado, fue muy grande, la encomienda llegó alcanzar un territorio de  más de 3000 kilómetros cuadrados, la mayor de la Corona de León. Esta encomienda o baylía es considerada hoy día por derecho propio como capital templaria dentro de Extremadura.

Tras una rápida y eficaz repoblación, Jerez se transforma en capital del "Bayliato", y así consta en el acta del Capítulo celebrado en 1.272 por los Caballeros del Temple, englobando las  poblaciones y términos de Valencia del Ventoso, Zahinos, Higuera de Vargas, Villanueva del Fresno, Cheles, Alconchel, Oliva de la Frontera, Atalaya, Valverde de Burguillos y Burguillos del Cerro. En estas poblaciones y en algunas otras de Extremadura se aplica el denominado "Fuero del Baylio", introducido por los templarios y tomado de la legislación portuguesa, fundamentalmente de la "Ley de miatade", en virtud de la cual todos los bienes aportados al matrimonio pertenecían a los dos esposos de la misma manera y se someten a partición como si fuesen bienes gananciales, sin tenerse en cuenta la diferencia cuantitativa de las posesiones aportadas a la sociedad matrimonial por parte de cada uno.

La Orden del Temple recibe una villa de características árabes, fruto de largos siglos de permanencia en ella. La inseguridad de las plazas conquistadas obliga a fortificar las mismas tan pronto como era posible, por lo que podemos deducir que a los templarios se le debe la reconstrucción de la población. Sobre base árabe levantaron un soberbio y magnífico castillo, con una torre en cada uno de sus ángulos. Dentro de este castillo, construyeron  casas de los caballeros, iglesia y caballerizas y demás dependencias necesarias para sus fines militares. Ensancharon notablemente la villa y la fortificaron con una sólida muralla que, girando desde el castillo, subía al monte de San Bartolomé, con un perímetro aproximado de unos 1800 metros, quedando dentro de ella dos barrios, con una superficie interna de unas 15 hectáreas. A este hecho, se debe su fisonomía, su espíritu señorial y su nombre: Xere equitum (Jerez de los Caballeros).

Caída de la Orden

La Orden fue la admiración del occidente y recibió los elogios y alabanzas de todos, pero fue suprimida por el Papa Clemente V, el 22 de mayo de 1312, mediante la Bula “Ad Providam”, ordenando que todos sus bienes habían de pasar a la Orden Hospitalaria de San Juan, aunque en Castilla y Portugal quedaron en poder del rey.

Muchas fueron las causas de la extinción: fueron acusados de herejes, voluptuoso y de administrar excesivas riquezas, pero la principal fue el odio y la persecución implacable de parte del rey de Francia, Felipe IV el Hermoso que no cesó de denunciarlos al Papa hasta conseguir que los disolviese.

Los caballeros templarios jerezanos, sin embargo, se negaron a obedecer las disposiciones y ni quisieron dispersarse ni,  mucho menos, entregar Jerez. Ante tan extraña actitud, el rey Fernando IV envía sus tropas para someterlos y  los caballeros se hacen fuertes dentro de la torre de homenaje del castillo, resistiéndose hasta que fueron rendidos, pagando con sus vidas, siendo degollados uno a uno en la misma torre que la tradición jerezana llama Torre Sangrienta. Este hecho hace que los templarios formen parte de la leyenda jerezana.

Festival Templario ( mediados del mes de julio)

Como homenaje al legado histórico que dejó esta orden, nace el Festival Templario, que tuvo sus comienzos en el 2003, estando incluido dentro de la Red de Festivales de Extremadura. Se pretende contar un siglo templario en Jerez de los Caballeros, con una representación teatral, como eje del Festival, al que rodean varios espectáculos enmarcados, tanto unos como otros, en amplios escenarios naturales. De la dramatización  y de la ambientación se encargan experimentados actores profesionales, y sobre todo los ciudadanos de Jerez.

CARTEL ANUNCIADOR DEL FESTIVAL 2005




     


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