JEREZ DE LOS CABALLEROS

 

            Jerez de los Caballeros está situado al suroeste de la provincia de Badajoz y a una altura media de 505  m. sobre el nivel del mar. El término municipal de Jerez, es muy extenso; comprende 74.046 Has. Goza de un clima templado con primaveras suaves e inviernos cortos y benignos.

Jerez de los Caballeros estuvo habitada desde tiempos muy remotos; sin embargo, su historia no es suficientemente conocida  como para que tengamos de ella una imagen  clara y real.

            De la mano de los restos existentes, podemos saber que a finales de la Prehistoria, ya estaba poblada la zona, según se deduce por el yacimiento arqueológico del “dólmen del Toriñuelo” en la Dehesa de la Granja.

            Los fenicios sino fundaron Jerez, conocieron al menos la riqueza de su subsuelo, fueron quienes le dieron el nombre CERET.

            Durante la dominación romana Jerez o Caeriana, debió ser un pueblo importante, según se desprende de los hallazgos arqueológicos encontrados en la que fuera “villa doméstica de El Pomar". “Caeriana” estaba situada entre dos capitales de la mayor importancia, cómo eran Itálica y Mérida, muy próximas a la Vía de la Plata.

            Predicado el cristianismo en España, Jerez debió por fortuna abrazar la nueva religión, y levantó para el culto sus primeros templos.

            De la época visigoda solamente nos hablan algunos restos encontrados en las Dehesas de Alcobaza y de la Mata, y la histórica columna de mármol hallada en la Iglesia de Santa María.

            En el año 711, vencidas las huéstedes cristianas en la batalla de Guadalete, una nueva invasión entre en España, Jerez de los Caballeros, bajo el poder musulmán, es conocida por el nombre de Xerixa o Xeris. Poco queda en Jerez de la dominación árabe fuera de los ligeros indicios del castillo, la pequeña Iglesia del Patio de Armas y barrios como la Moreria y la Alhóndiga.

            Fue Alfonso IX de León, en sus incursiones por la baja Extremadura quien, en 1.230 reconquistó definitivamente la entonces “villa” de SERES, cediéndola para su custodia a la Orden del Temple, a la que debe su fisonomía , su espíritu señorial y su nombre. A partir de este momento, la localidad experimenta un rápido crecimiento, convirtiéndose en capital del Baliato.

            Con la extinción  de la Orden del Temple, el 13 de Marzo de 1312, por la Bula del Papa Clemente V, Jerez pasó a ser dominio de la Corona. Enrique II hizo donación de la entonces villa de “Xerez cerca de Badajoz” a los Caballeros de la Orden de Santiago.

            De aquí arranca el apelativo de su denominación, y es en esta época cuando adquiere su mayor grandeza y esplendor. La población se ensancha, salta sobre el cíngulo medieval de murallas surgiendo nuevas barriadas y arrabales. En 1525 el Emperador Carlos V, le concede el título y dignidad de “Muy Noble y Muy Leal Ciudad” y otros muchos privilegios.

            Además de sus recursos monumentales, Jerez posee un gran tradición histórica en la que destacan las hazañas protagonizadas por Hernando de Soto, descubridor de La Florida y Vasco Núñez de Balboa, descubridor del Pacífico.

            Jerez de los Caballeros, Ciudad Noble y Señorial, fue declarada oficialmente y por derechos propios, en 1.966: Conjunto Histórico Artístico  Monumental.

            Muy pocos lugares poseen como Jerez de los Caballeros, tan espléndidos monumentos de casi todas las épocas; todos ellos, hacen de esta Ciudad un punto de encuentro de culturas, un enclave de historias que la han convertido en Conjunto Histórico-Artístico por méritos propios. Guarda importantes joyas artísticas de diferentes siglos, en ella conviven todos los estilos; el árabe, el gótico el barroco...  y todos ellos, reflejados en magníficos monumentos, forman  un conjunto de gran perfección.

            Se pueden apreciar tres tipos de construcciones diferentes: las militares, las construcciones, llamémoslas civiles y las religiosas.

            En un primer apartado, y gracias a su magnifica conservación a través de los siglos, se puede apreciar la muralla, que encierra una superficie de 150.000 m2. Seis puertas daban acceso al interior de esta villa, siendo dos las que se conservan en la actualidad: la Puerta de la Villa y la Puerta de Burgos.

            La fortaleza, fue reconstruida por los Templarios , en el lado sur oeste del recinto amurallado sobre la primitiva Alcazaba árabe.

            Factores determinantes de la arquitectura civil jerezana, serían de una parte la existencia desde finales del s. XIV de un gran numero de familias afincadas en nuestra Ciudad, y de otra, la relativa riqueza del Concejo durante los siglos. XV y XVI. Los primeros se dedicarían a edificar palacios y los segundos procederían a construir edificios públicos y administrativos. Así El Palacio del Bachiller Martínez de Logroño (s. XV), Palacio de Lastra (s.XVII); Palacio del Marqués de Rianzuela (s.XVIII); Palacio de los Guzmanes (s.XVII); Hospital de Pobres (s. XV); Casa Consistorial s.XVII). No descuidó el Concejos, las obras públicas, fundamentalmente las fuentes: así se construyeron para beneficio de los jerezanos: La Fuente de los Santos (1567), la Fuente de los Caballos (s.XVI), la Fuente de la Morería (1571) la del Corcho y la de la Higuerita (s.XVII).

            Aunque magníficas obras civiles y militares adornan el paisaje arquitectónico jerezano, es de destacar la importancia de la vida religiosa en esta Ciudad, que levantó para el culto de sus santos y patrones, cuatro Iglesias y multitud de conventos y ermitas: Iglesia de San Bartolomé, iniciada en el s. XV pero rematada en el s. XVIII con una majestuosa torre barroca; Santa María (s.VI); San Miguel (ss. XV al XVIII) y Santa Catalina (s. XVI). Convento de Nuestra Señora de Gracia (1491), Convento de San Agustín (x. XVII), Convento Madre de Dios (1513), Ermita de los Santos Mártires; Ermita de Santiago (s.XV), San Lorenzo (1740), San Roque (s. XVI).

 

BROVALES, VALUENGO Y LA BAZANA

 

Son poblados de nueva planta construidos cerca de Jerez de los Caballeros. Su aspecto más destacable estriba en el conjunto de realizaciones históricas que proliferan en sus entornos, entre las que se cuentan La Albuera levantada en sus cercanías en 1677; el dolmen del Toriñuelo; el castillo señorial cercano al mismo, hoy muy modificado; y tres interesantes puentes, uno romano en su estado original, otro también romano, rehecho en época medieval, y un tercero del siglo XVIII.

 

El dolmen del Toriñuelo, recientemente restaurado, consta de cámara con túmulo y corredor. En sus cercanías se encuentra el puente romano de Brovales, obra de pequeñas proporciones con un solo arco y calzada a doble plano, construida en sillería sobre un paraje abundante en rocas, de extraordinaria balleza.

 

Próximo a La Bazana sobre el río Ardila, se levanta el puente de origen romano reformado en la Edad Media. Tiene 150 metros de longitud, fabricado en mampostería y sillares. Cuenta con nueve arcos y estribos por los dos costados. Aún se mantiene en servicio.

 

Aguas arriba de éste se levanta, al servicio de la carretera N-435, otro puente de gran cuerpo con seis arcos de enorme luz, construido en sillería regular. La obra, levantada a finales del siglo XVIII, vino a cubrir la falta de paso sobre el río Ardila en dirección a Fregenal y Sevilla.

 

 

 

 

FIESTAS: Semana Santa, de clara inspiración andaluza y declarada de Interés Turístico Regional. Salón del Jamón Ibérico (mayo), Festival Templario, San Bartolomé (24 de Agosto) con verbenas  y festejos populares. Festividad de la Virgen de Aguasantas.

 

 

 

 

FIESTAS

 

            Las fiestas jerezanas por excelencia, tienen mucho que ver, en la mayoría de sus manifestaciones, con el culto religioso; sin embargo, algunas de ellas, con el tiempo, han ido perdiendo ese carácter estricto y se han convertido en fiestas más populares y lúdicas.

            Cada verano se celebran en la ciudad, las tradicionales  VELADAS DE BARRIO. En cada barrio, en cada plaza, tiene lugar la fiesta del patrón o santo titular; así se celebran las “VELAS” de San Bartolomé, de los Mártires, de Santiago, de Santa Catalina, de San Roque y otras.

            También y generalmente en la época estival, se celebran las Fiestas Patronales dedicadas a los santos benefactores de la Ciudad:  la Virgen de Aguasantas, y las fiestas dedicadas a San Bartolomé de las que cabe destacar por su vistosidad y colorido, “la salida del diablo y la quema del rabo”, actos propios de los más pequeños de la Ciudad y que cada año se representa para su deleite.

            A estas fiestas tradicionales, y de reminiscencias religiosas, acompañan el resto del año, otras no menos importantes como las fiestas infantiles de Navidad, el Carnaval jerezano.

            Pero sobre todo hay que destacar, la Semana  Santa y el Salón del Jamón Ibérico.

 

SEMANA SANTA

 

            Contribuyen al esplendor de la Semana Santa jerezana, valiosos y sorprendentes factores: la caprichosa geografía local, con sus valles pintorescos y desiguales, con la accidentada irregularidad de sus calles, con la transparencia de su cielo azul, y sus noches cargadas de sombras y misterios; contribuye asimismo, el pueblo, viviendo y comprendiendo la honda significación del drama del Calvario y contribuyen también, sus cuatro templos casi catedralicios.

            Todos los principales misterios de la Pasión son recordados y solemnizados en la Semana Grande de Jerez.

            El Domingo de Ramos, palmas y olor a romero, túnicas blancas y negras; misticismo el Lunes de Penitencia y el Martes de Oración. El Miércoles y el Jueves Santo, se identifican con la liturgia: Sagrada Cena, Cristo Coronado de Espinas, Cristo de la Piedad, María Santísima de la Amargura, romanos y caballos, tambores y cornetas para la noche culta, más larga del año. Al amanecer del Viernes Santo, “el Paso”, el tradicional paso de  Nuestro Padre Jesús Nazareno, un encuentro con la tradición más antigua y más respetada; y al finalizar esta Semana Grande, otro encuentro, esta vez jubiloso y festivo, Domingo de Resurrección.

            Jerez de los Caballeros, invita a todos a vivir su Semana Santa, con la seguridad de que todo aquel que por primera vez la  contemple se verá gratamente sorprendido e impresionado y volverá a vivirla de nuevo.

 

 

SALÓN DEL JAMÓN IBÉRICO

 

            En nuestra Ciudad, el Salón del Jamón Ibérico, surge por la necesidad de crear un punto específico de encuentro entre elaboradores y productores del jamón ibérico, pretendiendo con ello, unificar en una sola sede, la muestra de todo el potencial industrial y comercial de la comarca, para conseguir así una mayor promoción hacía el exterior y servir de escaparate ante la creciente demanda del mercado.

            Atendiendo a su tipología, el Salón del Jamón Ibérico, se constituye como la muestra monográfica, don de el auténtico y único protagonista es el Jamón Ibérico de Bellota, producto estrella de España y en el mundo. En estos certámenes, tienen cabida todos aquellos industriales que compartan con  nosotros nuestros mismos deseos y objetivos: ofrecer y ofertar a un mercado creciente, un producto selecto y de máxima calidad; calidad que es el exponente base en nuestra promoción y requisito imprescindible para participar en dichos salones.

            Con estas premisas y baso estas bases, se organiza cada primavera el Salón Jamón Ibérico; certamen que cuenta con un apretado programa de actos: degustaciones, charlas, jornadas técnicas, certámenes de investigación científica, muestras de folklore popular, encuentros gastronómicos... etc.

            Teniendo en cuenta que la comarca de Jerez de los Caballeros, es la mayor productora de cerdo ibérico, la celebración de este acontecimiento en nuestra Ciudad, no sólo es oportuno, sino necesario, prueba de ello, es el éxito obtenido en los diferentes certámenes, tanto a nivel empresarial como de público asistente.

            Jerez de los Caballeros, y la Institución Ferial (INFEJE), que lo tutela, son el marco idóneo, el escaparate de exposición ideal, para el logro de futuros objetivos.

 

FESTIVAL TEMPLARIO

Jerez de los Caballeros esta íntimamente ligada al Temple. Su estancia en esta población, aunque no muy extensa en el tiempo, sí fue muy intensa.

Todo comienza cuando Alfonso IX de León, en el período de Reconquista, ordena a la Orden del Temple defender Jerez de los ataques sarracenos en torno al año 1229-1230. Aquí, situados en una zona fronteriza, alejados de Castilla y cerca de Portugal (que es el reino ideal para el Temple en la Península Ibérica), transcurre la historia que se nos cuenta en este magnífico festival.

La representación teatral “El último templario de Jerez” es la columna vertebral de este festival. Rodeado de otros espectáculos no menos formidables, nos narra la vivencia del Temple durante el siglo que estuvo presente en Jerez.

“Durante tres días del mes de julio, en torno a la primera luna llena de verano, podréis revivir el mito de los caballeros templarios, el fuego que ilumina la noche y la historia que los envuelve…”

 

 

ARTESANíA

 

            En Jerez de los Caballeros, la actividad artesanal más antigua y tradicional debió ser la manipulación del corcho, sin embargo actualmente no son muchos los artesanos que se dedican a esa labor. El vacío dejado por esta actividad, lo ha ido ocupando los bordados, que elaborados con los mejores hilos y lo más cuidados diseños, adquieren un gran valor, estando dedicados principalmente a las figuras religiosas, es decir,   a servir de indumentaria a Vírgenes y Cristos y cuyo lucimiento tendrá lugar en la Semana Santa de nuestra Ciudad, dotándolas de gran colorido y magnificencia.

 

 

CAZA Y PESCA

 

            Jerez de los Caballeros, posee el privilegio de contar con unos embalses que son verdaderas joyas en su clase para la pesca, y que debido a su existencia han fomentado la afición  a dicho deporte. Aunque todos merecen ser elogiados, el de más antigua tradición es el embalse de La Albuera, en el que todos los años se celebra el llamado Concurso Tradicional de Pesca, cuya antigüedad se cifra en más de 275 años y tiene la particularidad que se celebra de noche. La tenca es la protagonista de este concurso.

            Dado que Jerez de los Caballeros, posee multitud de montes y sierras, es lógico que exista una gran afición al deporte cinegético. Las especies de caza en nuestro terreno, son el conejo, la perdiz, la tórtola, la paloma torcaz y el zorzal.

 

 

GASTRONOMíA

           

            Nuestra gastronomía tiene su origen, a medias entre la agricultura y la ganadería y está basada en los productos de la tierra, con una cocina, que aunque sobria, no está exenta de originalidad, traducida en multitud de peculiares y típicas recetas. Las tradicionales matanzas, son un encuentro de la gastronomía más antigua. De manera artesanal se siguen elaborando los más variados y suculentos derivados del cerdo ibérico: chorizos, morcillas, lomos y jamones. La caldereta, el bollo turco, las perrunillas... recetas pasadas de padres a hijos, que conforman la gastronomía particular de nuestro pueblo.

 

TURISMO

 

Oficina de Información Turística .

         Plaza de la Constitución

Telf. 924 730372

 

 

 


 

 

 


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